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Qué les espera a los salarios en México

Fecha: 9 febrero 2019 Temas: , , , ,

En años recientes el poder adquisitivo del salario mexicano ha ido en declive. Esto es, compra hoy menos que antes. Esto se debe a que el salario no ha crecido al ritmo de la inflación. Mayores precios en los productos con un mismo salario, o creciendo los precios a un mayor ritmo, significa menor poder de compra para las familias.

El mes pasado subió por decreto el salario mínimo en toda la República, y con esto nos surge la pregunta de si dicho aumento derivará en un aumento en la inflación (considerando que las empresas trasladen su aumento en el gasto de salarios a un aumento de precios). De ser así, un aumento en cadena podría llevar a que el poder de compra del salario disminuyera. Es decir, si el salario mínimo afecta a la inflación, el poder adquisitivo del salario en general disminuirá. En teoría, no debería pasar, ya que pocas personas ganan este tipo de salario, además que desde enero de 2016 se dio la desindexación de éste a otros precios de la economía.

Estos temas cobran relevancia en un inicio de 2019 en que se esperan cambios significativos en las políticas laborales y donde el nuevo gobierno tiene el reto de que las familias vean cambios positivos en sus niveles de vida a través de más empleos y mejores salarios.

Salario Mínimo, desindexación y aumento

Salario y salario mínimo son conceptos diferentes. El mínimo es el que pasó de 88.36 a 102.68 pesos en la mayor parte del país y se duplicó en la frontera con Estados Unidos (donde alcanzó los 176.72 pesos). El salario mínimo, en términos generales, sirve para algunas referencias, pero no influye tanto en el consumo interno porque son pocos los trabajadores que lo ganan (5.7% del total de asalariados al tercer trimestre de 2018, de acuerdo con el INEGI). Sin embargo, en esta ocasión aumentó considerablemente más en la zona norte, área geográfica donde más compañías lo usan de guía. Esto ha generado expectativas de incremento de los salarios generales entre los empleados de maquiladoras, que se han ido a huelgas exigiendo un aumento de 20% de sus salarios. Esto es lo que se conoce como el efecto faro del salario mínimo.

Salarios, cómo nos fue en 2018

Por su parte, el salario real, aquél que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registra como salarios en el mercado formal restándole la inflación, lleva 13 meses disminuyendo. En diciembre de 2018, el salario real promedió 343.96 pesos, 1.79 pesos menos que en diciembre de 2017 (-0.5%). Esta baja en el poder adquisitivo del salario se relaciona con el aumento en la inflación, mismo que no se ha visto reflejado en un incremento similar, mucho menos superior, en el salario (recordemos que el que subió por decreto fue el salario mínimo, que no tiene efectos sobre quienes ganan más que esta cifra).

Contrastando los datos con el mercado laboral, podemos observar que, por un lado, el salario real está bajando mientras que el empleo está aumentando- alcanzó un total de 19 millones 827 mil 419 trabajadores permanentes y eventuales urbanos asegurados en el cierre de 2018. Dado este aumento en el empleo con la baja en el salario se puede decir que hay un bajo nivel de salarios en los empleos dentro del mercado formal. Por otro lado, debemos considerar que una gran parte de la fuerza de trabajo en México labora dentro del mercado informal, lo que ha significado que los que pertenecen a este mercado incluso tengan mejor salario que los trabajadores formales, si bien carecen de las prestaciones establecidas en la Ley Federal del Trabajo.

¿Qué nos espera este 2019?

Para este año, el panorama no está definido y se observa una mayor incertidumbre debido a los cambios dentro de las políticas de empleo en el país. Por un lado, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social impulsa el Programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” en el que se otorgarán becas; sin embargo, esto no abonará a las cifras de empleo en el primer año de capacitación, aunque en un mediano plazo esta fuerza laboral capacitada pudiera introducirse dentro del mercado laboral formal, esperándose que obtengan salarios para personal con licenciatura terminada. Si consideramos que el impulso es a los estudiantes de licenciatura, podría esperarse que generación con generación puedan integrarse con mejores salarios a las empresas guía.

Por otro lado, también hay cierta incertidumbre sobre la inversión de empresas en el país, lo que pudiera significar una baja en el empleo o en los salarios. Dentro de este panorama, tanto el sector privado como el Banco de México consideran que el empleo seguirá creciendo, aunque no especifican lo que esperan de la calidad o el salario del que vendría acompañado. Así, la principal esperanza para el poder adquisitivo del salario en el plazo inmediato es que la inflación no se vea afectada y comience su tendencia a la baja.

 

Texto originalmente publicado en el Periodico Meridiano.



Yo soy Karla Estefanía Romero, economista especializada en las áreas de finanzas públicas, macroeconomía y análisis de datos con software estadístico.


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